Ir al contenido principal

Balada Triste de trompeta


El filme Balada Triste de Trompeta producido por Alex de La Iglesia obtuvo el premio al mejor guión de la “Mostra de Venecia de 2010” y el León de Plata a la mejor dirección. La película comienza con un grupo de militares que interrumpe una muestra teatral en un circo, que recluta gente para la guerra Civil que tiene origen en España en el gobierno de Franco. Uno de los payasos “el payaso tonto” luego de matar a varios sublevados es sometido a prisión en el período de posguerra, su hijo Javier que visita al padre quiere ser payaso pero el padre (Santiago Segura) le dice que tiene que ser “payaso triste” debido a que no conoció a su madre y su padre pagaría con el resto de sus días en la cárcel y le deja una misión: “vengarse en el momento justo”. Luego la escena se sitúa en el año 1970 juega con el tiempo De la Iglesia y muestra a Javier de grande consolidado ya como un “payaso triste” entonces la película narra su propia historia desde que conoce a su compañero “payaso tonto” quien lo selecciona para que tenga trabajo y le presenta a su mujer la trapecista del circo que luego encarnarán un triángulo amoroso y pasional. Su compañero el payaso tonto con problemas de alcoholismo y violencia, tortura a su mujer hasta que ella encuentra en Javier la figura sobre protectora y paternal que necesita y anhela. Empiezan a tener una serie de encuentros hasta el punto que Javier no tolera más la violencia y decide hacer justicia por mano propia, comienza con una masacre que le producirá un conflicto interno en el que se verá obligado a proteger a su amada y amiga trapecista y el otro será protegerse de todo el mundo que lo rodea hasta tal punto que es perseguido y buscado por la policía local y nacional.
   

Comentarios

Entradas populares de este blog

DIOS NOS SALVE

Hola soy Jorge y tengo 50 años. Vivo en Perú y estoy varado en Argentina desde hace dos semanas. Creo fuertemente en Dios y sé muy bien que nos va a salvar a todos. Les voy a contar mi historia. Todo empezó cuando desde la Universidad teológica de Lima me mandaron a hacer un viaje de estudios, para la realización de un ensayo para poder recibirme a fin de año.  Si bien se sabía que el virus estaba avanzando, no quise dejar pasar la oportunidad que se me había presentado, armé la valija y me vine para Buenos Aires. Era la primera vez que venía a la Argentina y estaba fascinado con las construcciones que había en el centro porteño. La Catedral fue lo que más me gustó, luego el Congreso de la Nación, Casa Rosada y quedé enloquecido con el Monumental y la Bombonera. Empecé a realizar mi ensayo para la Universidad y a medida que pasaban los días, la evolución de la pandemia avanzaba no solo en el epicentro que era Europa, sino también en la región Latinoamérica, a tal punto ...

En Lomas se baila candombe

Una nueva fecha del torneo de la primera B Metropolitana se disputó este sábado en Agronomía, en la cual San Telmo fue local y Los Andes visitante. Muy poco del equipo local para un Los Andes que fue superior durante los 90 minutos. Ambos equipos arrancaron mal la primera fecha, m uy diferente al arranque de la temporada 2010/11 que estuvieron brevemente punteros. Jugaron 49 partidos Los andes ganó 21 San Telmo ganó 17 mientras que empataron 11. Durante el primer tiempo se observó un “candombero” que intentó atacar y la situación más clara la tuvo en el primer tiempo con un remate desviado de Coyra en el minuto 40. Para el “milrayitas” tuvo su valuarte Pablo Nieva quien ordenó de forma extraordinaria a la defensa y en los córners iba a buscar el gol. Además de los centros del “Pitu” Gomes y el uruguayo Cristian Franco. En los 45 minutos iniciales San Telmo pegó más, lo que generó situaciones de pelota-parada para Los Andes, por el final se adicionaron 2 minutos. Durante el ...

Kiricocho la maldición del fútbol

Toda la vida, o desde que tengo uso de razón, me gustó el fútbol, verlo por tv o escucharlo por radio. Y más aún, cuando empecé a ir a la cancha de mi amado club Los Andes. Pero lo que más me gustaba además del espectáculo deportivo que se desarrollaba en el césped del estadio, era ver cómo vivía la gente los 90 minutos que duraba cada partido. Gente que caminaba por la platea de punta a punta, personas que insultaban al árbitro desde que daba inicio al partido y ni hablar del rosario de groserías que le recitaban a los jugadores rivales. Aunque nunca faltó el que se las propinó a nuestros jugadores, cuando la cosa venía fulera. Un día viendo en mi trabajo una definición por penales de una copa que se jugaba en tierra oriental entre un equipo argentino y uno japonés, recuerdo que un compañero mío gritaba antes de que pateara el jugador japonés: "Kiricocho". Nunca entendí que significó hasta que empecé a averiguar que era Kiricocho. Y resulta que no se trataba de qué era sino ...