Y de repente despertamos un día y todo cambió, en Disney se apagó la magia, la muralla china no era tan fuerte, ahora New York si duerme, y ningún camino quiere conducir a Roma, un virus se corona como dueño del mundo y nos dimos cuenta de nuestra fragilidad, no sabemos si el daño es a propósito o irresponsabilidad de nosotros mismos, pero la amenaza está ahí cada día más fuerte, ya los memes no causan tanta risa, los abrazos y los besos se transformaron en armas peligrosas y la escasez de productos nos demuestra una vez más lo egoísta que somos, tan egoístas que decimos "no hay problema este virus solo se lleva a los viejitos" como si no tuviéramos a nuestros padres o como si no fuéramos a llegar nunca ahí. Queremos hacer valer nuestros "derechos" de decidir si dejar vivir o no a otro y ahora nos damos cuenta que no podemos ni decidir por la vida de nosotros, un planeta que decidió que Dios no existe sin haberlo buscado, que hoy se pone una máscara no solo para un virus sino para tapar nuestra vulnerabilidad mezclada con soberbia y se lava las manos para no reconocer nuestra responsabilidad tal como un pilato.
Hola soy Jorge y tengo 50 años. Vivo en Perú y estoy varado en Argentina desde hace dos semanas. Creo fuertemente en Dios y sé muy bien que nos va a salvar a todos. Les voy a contar mi historia. Todo empezó cuando desde la Universidad teológica de Lima me mandaron a hacer un viaje de estudios, para la realización de un ensayo para poder recibirme a fin de año. Si bien se sabía que el virus estaba avanzando, no quise dejar pasar la oportunidad que se me había presentado, armé la valija y me vine para Buenos Aires. Era la primera vez que venía a la Argentina y estaba fascinado con las construcciones que había en el centro porteño. La Catedral fue lo que más me gustó, luego el Congreso de la Nación, Casa Rosada y quedé enloquecido con el Monumental y la Bombonera. Empecé a realizar mi ensayo para la Universidad y a medida que pasaban los días, la evolución de la pandemia avanzaba no solo en el epicentro que era Europa, sino también en la región Latinoamérica, a tal punto ...
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